Pornografía; El león no es como lo pintan

El león no es como lo pintan

Pornografía, realidad y ficción
Todos la hemos visto por lo menos una vez, ya sea en revistas, internet, la televisión o en fotografías, la pornografía forma parte de nuestra historia desde hace mucho tiempo, pero, ¿qué significa? Según los expertos la pornografía es la representación gráfica de imágenes o contenido que se centra en lo coital o genital, sin prestar atención en la erotización o el juego previo (caricias, besos, desnudos) a la relación sexual.
Es importante mencionar que el ver pornografía no nos convierte en pervertidos, potenciales acosadores o personas enfermas siempre y cuando ésta no sea el centro de nuestra vida y no se confunda con la realidad, sin embargo, ¿qué dice la ciencia al respecto?
Un estudio publicado en la revista “The Journal of Sexual Medicine” afirmó que el ver pornografía en pareja afianza la relación y ayuda a una mejora en la excitación sexual, además provoca una comunicación más íntima entre los involucrados, una apertura a nuevas experiencias y un diálogo abierto a las fantasías sexuales.
¿Existe diferencia entre hombres y mujeres cuando de porno se trata? Sí, un estudio publicado en la revista “Personal Relationships” explica que cuando los hombres ven pornografía reportaban menores niveles de intimidad sexual con su pareja porque el fin de verla era la autoerotización, por otro lado, cuando las mujeres consultaban este contenido su intimidad mejoraba debido a que buscan una experiencia sexual compartida.
Pero no todo es beneficio, la pornografía nos brinda una visión del sexo cruda, en donde las mujeres se ven como objetos sexuales, siempre dispuestas a iniciar la relación cuando el hombre lo desee, pareciera entonces que no son necesarias las caricias, los besos o la estimulación previa, he aquí la importancia de ser conscientes de que la pornografía es mera ficción y que no demuestra la realidad de los cuerpos y sus diversidades.

Los ideales que levanta la pornografía respecto a la desnudez e incluso a la duración de la relación muchas veces provoca en los espectadores inseguridades respecto al tamaño de sus genitales, la cantidad de posiciones utilizadas, el hacer llegar a la mujer al orgasmo o el uso de los juguetes que no es explicado. Si bien la visión de la mujer en la pornografía se ha intentado reivindicar con proyectos como los de Erika Lust, que se dedica a hacer porno para mujeres, aún falta mucho para que este contenido tome fuerza en el material presente y muestre una realidad no contada.
Es entonces que la pornografía puede llegar a mal informar, en una cultura como la nuestra en donde no existe una educación sexual integral la pornografía no educa, desinforma. La importancia de la educación sexual integral reside en que todos necesitamos saber, qué es placer, qué es erotismo, qué es protección, autonomía, violencia de género, etcétera. Si bien en la era digital el contenido es infinito, está en nosotros el uso que le damos, y qué tanto nos informamos respecto a la realidad de la sexualidad.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *