Mono-Poli Amor?

Mono-Poli

¿Amor?

Por: Angélica Medina

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Hasta hace algunos años las relaciones de pareja se veían fuertemente influenciadas por la concepción de la monogamia, que se refiere al vínculo sexual y afectivo que se tiene con una sola persona, este tipo de relaciones hacen alusión al matrimonio o a los noviazgos como los conocemos, con un solo individuo que comúnmente nosotros elegimos y con quién aparte de gustos, intereses y atracción también compartimos nuestra vida sexual de manera exclusiva. Pero la monogamia no es algo que hemos vivido de forma natural desde siempre, algunos estudios demuestran que fue algo que se fue imponiendo con el paso del tiempo, al inicio el matrimonio tenía como interés de por medio la economía y las relaciones entre reinos y los altos poderes, esto era a lo que se llamaba matrimonio arreglados o por conveniencia. Esta unión tenía como propósito el también continuar el linaje de las familias y asegurar a los futuros herederos de las fortunas y del gobierno. La esposa cumplía con su rol de madre y era a lo que mayormente se dedicaba, mientras que el esposo además de ser padre se dedicaba exclusivamente a los negocios y las relaciones. A pesar de que la relación prioritaria era el matrimonio, en la antigua Europa los reyes también tenían permitido el tener “novias” o “parejas” fuera del matrimonio, con las que comúnmente iba a fiestas o sólo pasaba el tiempo para divertirse, pero con ninguna de ellas tendría hijos, ese lugar de privilegios sólo lo tendría la esposa.

No fue hasta el siglo XVIII donde se comenzó a cambiar un poco la concepción del matrimonio por conveniencia, por el matrimonio por enamoramiento, tanto en Europa como en América las uniones comenzaron a hacerse con el motivo principal de que ambas partes sentían algo más que interés entre sí mismos, el amor junto el auge del romanticismo culminó esta idea, siendo una de las razones mas fuertes por las que en la actualidad las parejas deciden unirse. El libre albedrío de la elección de pareja dejo de lado el estatus socioeconómico, las familias y los intereses secundarios, aunque aún en la actualidad existen sus excepciones.

Toda esta evolución y transformación del concepto de pareja va de la mano con el concepto de amor, que en estos últimos años ha cambiado de manera importante, hoy en día se le tiene un nombre a cada tipo de relación, como, por ejemplo, los llamados dinky’s, que son aquellas parejas en las que ambos trabajan, pero deciden no tener hijos, los free o relaciones casuales de una noche, los amigos con derecho, entre muchas otras. Una de las que más se escucha últimamente y con mayor frecuencia, es el vínculo llamado poliamor, popularizado en los años 90 por Morning Glory Zell-Ravenheart,, que se refiere a la tendencia o preferencia de relacionarse amorosamente con más de una persona a la vez y en la que todos los involucrados estén al tanto de la situación y de acuerdo con ella. Hay muchas y variadas formas de vivir el poliamor que dependen exclusivamente de los involucrados en la relación, puede ser que el intercambio no siempre involucre sexo y sí una compañía, o que con una persona se comparta un nivel más íntimo, pero no por eso más importante que con los demás involucrados.

Este tipo de tendencias abre un panorama enorme de posibilidades y de cambios en las relaciones de pareja, puesto que no se clasifica como moda, sino que incluso se asegura de manera histórica y evolutiva que los humanos tienen la tendencia al poliamor, puesto que somos los únicos animales que decidimos ser monógamos a voluntad. Los expertos también comentan que factores como la cultura y la educación emocional tienen mucho peso en este tipo de relaciones y al mismo momento afirman que no son obligatorias, ni para todas las personas. Los vínculos emocionales siempre serán distintos de persona a persona y esto se reflejará en el tipo de relación que tengan, ya que cualquier tipo de relación puede ser sana siempre y cuando se tengan las condiciones claras y no se asuman.

Abriendo un debate con la información comentada podemos preguntarnos ¿qué tan beneficioso o bueno puede ser para mí el tener un vínculo o relación poliamorosa?, ¿soy alguien que prefiere la monogamia o podría comenzar a experimentar y fortalecer mis vínculos de una manera poliamorosa?, ¿cómo cambia todo esto la concepción tradicional que se nos inculca desde pequeños?, ¿qué tanto cambiarán las relaciones de pareja a partir de hoy?

Algo que me parece importante de aclarar es que, ninguno de nosotros está obligado a experimentar o tener una relación que no le parezca sana o adecuada, pero al mismo tiempo eso no nos da el permiso de juiciar a quienes deciden vivirla y darle una oportunidad. Si algo debemos de considerar siempre, son nuestras emociones y las de los demás, ya que el repertorio y la educación emocional se vive de manera muy distinta de individuo a individuo, pero no olvidemos que según expertos siempre se puede tener un funcionamiento mas sano. Recordemos que el tener pareja no sólo implica compañía, sino una serie de características que nos permitan crecer de manera individual y colectiva y que constantemente nos redefinan a nivel personal y como seres humanos. Sea cual sea el tipo de relación que decidas vivir, siempre sé considerado y empático, pero sobre todo sé humano y recuerda la regla de oro que ronda por ahí, no hagas a los demás lo que no te gustaría que hicieran contigo.

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